Bordado personalizado: la opción premium para tu textil corporativo
Si tu equipo va a llevar la prenda cada día — uniformes, polos comerciales, gorras de evento — el bordado es la técnica que mejor envejece: no se agrieta, no se desgasta con los lavados y da una imagen inmediatamente más premium que cualquier impresión.
Cómo se presupuesta un bordado
El precio depende del número de puntadas, que a su vez depende del tamaño y la densidad del logo. Un logo de pecho estándar (8-10 cm) suele moverse en rangos muy asequibles; los diseños grandes de espalda son otra liga. Además hay un coste único de picaje (la digitalización del logo a puntadas), equivalente al cliché de la serigrafía.
Cuándo elegir bordado
- Ropa laboral y uniformes que se lavan constantemente.
- Polos y sudaderas corporativas donde quieres transmitir solidez.
- Gorras: el bordado es prácticamente el estándar del sector.
Y cuándo NO
- Logos con degradados o fotografías — el hilo no los reproduce; ahí manda el DTF.
- Prendas muy finas (camisetas ligeras) donde el bordado puede fruncir el tejido.
- Detalles diminutos o tipografías muy pequeñas: por debajo de ~5 mm de altura las letras se empastan.